Wearables para bebés y niños

Wearables para bebés y niños

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Los wearables se han propuesto ser parte de nuestro día a día, pero ¿hay Wearables para niños? la respuesta es SI y por eso aquí van 7 Wearables para bebés y niños.

Sproutling es un monitor para bebés que ya se ha agotado en San Francisco. Tiene forma de corazón y se coloca como una tobillera permitiendo medir  la temperatura, la frecuencia cardiaca y los movimientos mientras el bebé duerme, incluso, la temperatura y la luz de la habitación. Como no podía ser de otra manera está sincronizado al teléfono, IOS o Android, y allí manda todas las notificaciones que se tercien.

MIMO es un body para bebés que también está agotado y que equipado con sensores a modo de tortuga respiratorios y de movimientos, está conectado y sincronizado con nuestro teléfono de tal forma que, cualquier anomalía, llegará a nuestro móvil a modo de notificación sonora.

MonBaby es un monitor a modo de botón inteligente que, prendido en el pijama del neonato, nos registra los movimientos respiratorios del bebé salltando un Ding en nuestro móvil a los 15 segundos si no se producen.

Kiband es una pulsera que permite a los padres establecer perímetros personalizados de seguridad y alertar cuando los pequeños se encuentran demasiado lejos. Está diseñada para niños entre el año y medio y los 7 años. Protege de los sustos cuando los pequeños desaparecen de nuestra vista en Centros Comerciales o sitios con aglomeraciones. Si el niño se aleja, la pulsera y el Smartphone emitirán una alarma inmediatamente. Cuenta además con una alerta especial para el agua, avisando a los padres cuando se encuentra sumergida.

AmbyGear este reloj ofrece una localización precisa de los niños mediante GPS. Le diferencia es que incluye juegos y aplicaciones educativas. El reloj ofrece en todo momento la localización del niño, incluso sin cobertura de telefonía móvil, garantizando un mayor control en los espacios abiertos. Resiste al agua y a los golpes, con una batería que puede alcanzar los 7 días de vida. Se presenta en cuatro colores diferentes.

Miiya este reloj infantil inteligente, al estilo de los monitores de actividad para adultos, controla el movimiento y promueve el ejercicio de los niños. Al final del día, los padres sabrán si sus hijos llegan a los 60 minutos de actividad física, según lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Los padres, pueden consultar, en tiempo real, toda la información recogida por la aplicación desde sus teléfonos móviles.

[ct_message type=”info”]El márketing de estos dispositivos de seguimiento y monitorización de bebés va dirigido a padres primerizos nacidos a partir de 1981 (el 83% de las madres estadounidenses están en este rango), acostumbrados a tener en sus vidas la asistencia permanente de apps y dispositivos y dependientes de la tecnología.[/ct_message]

Apple Watch. Con todo esto, Apple Watch ya tiene otra función neonatal: la colocación cuidadosa en la muñeca del recién nacido permite escuchar y grabar los latidos cardíacos del bebé y compartirlo con los contactos que seleccionemos.

Opinión pediátrica

Según el pediatra Asier García Rada: “No existe ninguna indicación médica, ni base científica alguna que justifique monitorizar el sueño de niños sanos. Hacerlo puede ser incluso contraproducente: los padres podrían obsesionarse con el monitor o con las variaciones normales de la frecuencia cardiaca y respiratoria que tienen los niños”.

El neonatólogo del Hospital Clínico de Madrid, Enrique Criado asegura que “Los padres siempre tienen un deseo de control, y el uso de estos dispositivos podría tener una utilidad teórica pero no está demostrada“.

Además, su experiencia con padres de niños monitorizados le ha enseñado que incluso el sonido del monitor es un generador de ansiedad, no digamos ya si salta una alarma. Hasta que los padres no aprenden que los monitores no son Dios, su relación con ellos es complicada, no quiero imaginar lo que será que reciban las notificaciones en el móvil.

Una encuesta de la empresa de seguridad informática AVG realizada a 2.000 madres de diez países, entre ellos España, revela que el 81% de los bebés ya tiene algún tipo de presencia en Internet al cumplir los seis meses de edad. Un cuarta parte mucho antes, normalmente cuando la madre publica su primer ultrasonido.

¿Consideras que tanta información sobre nuestros hijos puede ser perjudicial para ambos?

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2015-05-12T09:24:48+00:0012/05/2015|Blog de Protección de Datos|
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