El transporte terrestre de mercancías a examen

El transporte terrestre de mercancías a examen

GM Consulting organizó el pasado jueves un seminario laboral enfocado en el transporte terrestre de mercancías. La aplicación de los diversos periodos de prueba de los trabajadores de este sector; la necesidad de una revisión anual de las categorías; la posibilidad de acogerse a otras figuras en la extinción de los trabajos y una mejor adecuación del régimen sancionador, fueron algunas de las cuestiones tratadas.

José Pedro Martín Escolar, CEO de GM Consulting incidió en el valor añadido de esta firma de Consultoría, Abogados y Formación que trata de impulsar la transformación digital. “Todas las empresas estamos viviendo un gran cambio provocado por la tecnología.  Por ello, nosotros estamos trabajando en varias líneas con el departamento de recursos humanos para conceder una mayor importancia a la tecnología y dedicar más tiempo a lo prioritario”, dijo Martín Escolar. En su opinión, todavía se trabaja de forma “muy tradicional” porque se utiliza en exceso el Excel, las carpetas y subcarpetas de Windows; y el calendario de Outlook para apuntar los vencimientos. “Pero hoy, se puede funcionar sin esa tecnología. En GM Consulting nuestros trabajadores acceden al portal del empleado para todo lo relativo a su información laboral -afirmó Martín Escolar- así como para gestionar su comunicación laboral con la empresa ya sean vacaciones, solicitud de anticipos, ausencias, formación o evaluaciones”.

Laura Vega, técnico laboral senior de GM Consulting que enfocó su intervención en la contratación y las categorías del sector del transporte terrestre de mercancías, se refirió al periodo de prueba de los trabajadores de dicho ámbito: “En estos momentos se regula por el Acuerdo general al quedar anulada la prórroga del 28 de febrero de 2014 del convenio colectivo de la Comunidad de Madrid en marzo de 2014 por el Tribunal Supremo. Así estipula que existe un período de prueba para el personal titulado de hasta seis meses, el resto de personal del grupo I como los encargados podría establecerse hasta tres meses y para el resto como máximo de dos meses. Dichos períodos pueden no ser de aplicación para empresas de menos de 50 trabajadores que apliquen el contrato de apoyo a los emprendedores, que tiene la peculiaridad de poder establecer un año de período de prueba”.

Respecto a la contratación, Vega puntualizó que en el Acuerdo general de los trabajadores del transporte terrestre «sólo nos habla del contrato eventual, teniendo una duración máxima de doce meses, y en caso de realizarlo por tiempo inferior, admite una única prórroga. Por otro lado, el convenio de Madrid, nos establece unas limitaciones a la contratación temporal (contratos de obra o eventuales), si bien aquí no se tendría en cuenta los establecidos para la sustitución de trabajadores por ejemplo en vacaciones, ni aquellas contrataciones que tengan por objeto el arranque de nuevas operaciones durante un período de seis meses”. Así resaltó que en empresas de hasta 50 trabajadores, estas modalidades de contratación están limitadas al 35% de la plantilla.

Esta técnico laboral recomendó revisar anualmente las categorías de este sector: “Esta cuestión plantea no pocos conflictos. Hay que considerar que en nuestra empresa podemos tener a un trabajador como auxiliar administrativo que lleva ocho años en la empresa y que esté realizando funciones de una categoría superior durante años».

Vega recomendó una revisión al año de las funciones de los trabajadores para que «posteriormente no existan reclamaciones salariales» y en caso de empresas con mayor número de trabajadores, reuniones oportunas con los responsables de cada uno de los departamentos.

Vega informó al respecto que el Acuerdo general establece que al cumplir el trabajador tres años en la categoría de mozo o auxiliar administrativo, éste pasará a ostentar la categoría de Mozo especializado u Oficial de 2ª. “Sin embargo – matizó- que el Convenio de la Comunidad de Madrid, establece que automáticamente ascenderán a la categoría de mozo especializado los que lleven un año como mozo ordinario y los auxiliares administrativos pasarán a los dos años de servicio como oficial de 2ª”.

Alexandra Iftimca, técnico laboral de GM Consulting, que trató los tipos de jornada, descansos así como complementos y mejoras, señaló que “la jornada de trabajo de aquellos trabajadores cuya relación laboral se regula a través del Convenio Colectivo de Transporte de mercancías por carretera tiene una regulación específica, en vistas al carácter especial de la prestación de estos servicios, tanto en lo referente al cómputo de sus jornadas de trabajo, como a los descansos que el Convenio Colectivo regula”.

Especial mención merece la regulación de la jornada de trabajo y los descansos de los trabajadores que desempeñan la actividad de conducción de vehículos, los llamados “trabajadores móviles”. “Estos aspectos además del convenio colectivo, vienen regulados a nivel europeo en el Reglamento (CE) 561/2006, de 15 de marzo, dado el carácter internacional que muchas veces adquiere esta actividad”, puntualizó Iftimca.

Para el cómputo de las jornadas de trabajo en materia de transporte terrestre es «necesario tener en cuenta tanto los tiempos de trabajo efectivo, como los tiempos de presencia, disponibilidad o los denominados “otros trabajos”, lo que hace difícil la correcta distribución y control a la hora de computar estos tiempos correctamente”, señaló esta técnico. A este respecto,  Iftimca incidió en la necesidad de  observar y respetar los descansos legalmente establecidos para estos trabajadores, ya que la normativa prevé descansos diarios, ordinarios y reducidos, descansos semanales ordinarios y reducidos, así como otros descansos en función del carácter nacional o internacional de la prestación del servicio de transporte.

Según otra asesora especializada en laboral de GM Consulting, Alicia Martínez, que trató diversos aspectos sobre la extinción de los contratos de trabajo y el régimen sancionador, puso de manifiesto que en el ámbito del transporte terrestre de mercancías “habitualmente nos ceñimos básicamente a las tres figuras para finalizar la relación laboral como fin contrato, despido y baja voluntaria, y no se observan otras causas que permite el Estatuto de los Trabajadores muy interesantes y que se adecuarían más a cada circunstancia de mutuo acuerdo entre las partes; causas consignadas en contrato, e incumplimiento contractual del empresario, entre otras, que podrían llegar a ser más beneficiosas para cada una de las partes que las «típicas» que conocemos”.

El régimen sancionador “establece faltas y sanciones a determinados actos reconocidos como «incorrectos» en la realización del trabajo. Es el gran olvidado y con estas medidas podríamos corregir ciertas actitudes negativas y/o tomar medidas más importantes con respecto a la relación con los trabajadores”, destacó Martínez.

Así aclaró que en el sector del transporte terrestre, cuando se producen faltas de puntualidad o de asistencia no justificadas, faltas de respeto a compañeros y/o superiores, entre otras, si éstas no se comunican y no se amonestan cuando se producen por primera vez y se reincide en ellas, se acaba tomando la determinación de despedir al trabajador, soportando con ello un coste económico. “En cambio, si hubiéramos amonestado correctamente -dijo Martínez- la reincidencia provoca una acumulación y ésta, una sanción mayor, pudiendo incluso llegar a la pena máxima como es el despido sin coste adicional«.

]]>

2016-02-07T22:35:30+00:0007/02/2016|Sin categoría|
Share This