La distribución de la jornada laboral establecida en tu contrato debe ser respetada: conoce hasta qué punto. Conforme a la nueva campaña de la Inspección de Trabajo de perseguir el control de las horas extraordinarias y ante las recientes sentencias del sector bancario que han ido surgiendo sobre esta materia, es necesario que las empresas, para mayor tranquilidad, además de los sistemas que puedan establecer de control de presencia y horario, tengan en cuenta ante la necesidad de su utilización lo establecido en el artículo 34.2. del Estatuto de los Trabajadores sobre la “distribución irregular de la jornada de trabajo”. Resulta interesante recordar que el empresario, conforme al citado artículo, podrá distribuir de forma irregular hasta un 10% de la jornada anual de los trabajadores incluso aunque no haya sido pactado con los trabajadores (salvo que el convenio de aplicación disponga lo contrario). Para una mayor aclaración, se entiende a defecto de convenio que la jornada máxima anual es de 1.800 horas, por lo tanto, la empresa podrá distribuir un diez por ciento de la misma de forma irregular (180 horas), destinando, por ejemplo, las citadas horas para los picos de trabajo que existan en la empresa siempre y cuando se respeten los límites que a continuación se relacionan. La distribución irregular deberá respetar unos límites establecidos por la normativa:  Preaviso al trabajador del día y la hora de prestación de servicios con cinco días de antelación.  No alterar en cómputo anual la jornada contratada.  No alterar lo establecido como días laborables o no laborables conforme al calendario laboral establecido en la empresa.  En los casos de los trabajadores con reducción de jornada con guarda legal, son los mismos quienes establecen la concreción horaria, por lo que prevalece su concreción a la citada distribución.  Las diferencias derivadas de la distribución irregular de la jornada deberán quedar compensadas en el plazo de doce meses desde que se produzcan.  No superación de la jornada máxima diaria establecida, ni superar la jornada ordinaria de 40 horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual.  Respetar los descansos mínimos establecidos en el Estatuto de los Trabajadores, esto es: – Descanso mínimo de doce horas entre jornadas. – Descanso, al menos, de 15 minutos en jornadas continuadas superior a seis horas. – Límites para aquellos trabajadores menores de edad. Recomendaciones Ante la sorpresa o miedo que podría ocasionar establecer esta medida en la empresa, nuestra recomendación es crear un protocolo interno por escrito regulando la citada práctica incluso incrementando el período de preaviso de cinco días establecido normativamente. Esta recomendación no es obligatoria, pero servirá para que la empresa demuestre la buena fe de la práctica y para que los trabajadores no consideren que estamos ante una modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Ejemplo de la mala práctica de la distribución irregular de la jornada Si un trabajador tiene establecida su jornada de lunes a viernes, indicarle que tiene que trabajar en festivos o sábados y domingos no se consideraría como distribución irregular porque, directamente, estaríamos cambiándola, sino que en caso de realizar alguna hora tendría la consideración de horas extraordinarias.]]>