Hoy es el DIA DE LA MADRE, es el día de celebrar el sencillo milagro de dar vida. Bendecidas con el don de la madre tierra para perpetuar la especie, en estos tiempos en que gozamos de las mayores comodidades para cuidar de nuestros retoños, nos enfrentamos al reto de hacerlo de la mejor manera posible mientras nos desarrollamos en un mercado laboral que no tiene todavía totalmente integradas las necesidades, expectativas, comprensión y desarrollo entre otras, necesarias para llevar eficientemente a cabo la tan aclamada “conciliación”.

Y por ello hoy felicitamos a todas las mamás del mundo, pero en especial a aquellas que llegan a la oficina con la mancha blanca en el hombro de la baba de su bebé que no consideró la reunión tan importante de su mamá, a aquellas que llegan tarde porque tuvieron que volver  a por el babi porque lo olvidaron entre mochilas, bolsas de gimnasia y abrigos, a aquellas que han hecho de las ojeras de no dormir un nuevo estilo de maquillarse, a aquellas que hacen disfraces mientras los demás duermen porque no tienen otro momento, a aquellas que aprovechan el receso de una reunión para llamar al pediatra, la carrera del taxi para organizar la extraescolar, o las horas muertas del aeropuerto para leer los boletines del colegio.

A las que a tienden a un cliente por teléfono con una mano mientras con la otra empujan un columpio, a aquellas que piensan en el desarrollo de negocio de un nuevo producto mientras hacen la cena. A aquellas que organizan eficientemente equipos de la oficina o en la fiesta de cumpleaños de su hijo. A aquellas que llevan en el mismo boso el teléfono, el Ipad, la agenda, un importante contrato de un cliente junto con la autorización del cole, un chupete y el juguete favorito de su hijo.

A aquellas que han convertido el hecho de ser mamás trabajadoras y ser felices en el intento en un arte. A todas ellas por demostrar todos los días que sí se puede. A todas ellas porque se lo merecen: MUCHAS FELICIDADES.

Teresa García Moreno.

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