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No solo las personas físicas pueden sufrir suplantación de identidad, también una empresa cualquiera puede verse afectada por usurpación de su perfil corporativo por un tercero, con finalidades diversas, debido al alcance de las redes sociales.

Así, las suplantaciones de identidad “han subido y tendrán un incremento espectacular en los próximos años”, asegura la agencia de propiedad industrial e intelectual PONS Patentes y Marcas. Hasta hace poco, la utilización indebida de marcas registradas por parte de terceros era un hecho “excepcional”, según declara Marieta de Jaureguizar, directora de comunicación de PONS Patentes y Marcas. Sin embargo, estos últimos años “han proliferado perfiles falsos sin que exista ninguna legislación que lo impida”.

Según un estudio realizado por Inteco (Instituto Nacional de Tecnologías de la Información), el 1,1% de las empresas “afirma haber sufrido suplantación o robo de identidad”. A pesar de que la cifra puede parecer insignificante, Inteco asegura que es cada vez más importante la creación de una “identidad digital corporativa”, es decir, la “descripción de la empresa expuesta en Internet”.

Para proteger nuestra cuenta corporativa, podemos seguir cinco pasos básicos:

En los apartados de “Términos y Condiciones” de las principales redes sociales y profesionales (Twitter, LinkedIn, Facebook o Tuenti), se recoge expresamente que la suplantación, uso no autorizado o la violación del copyright y las marcas registradas por terceros están estrictamente prohibidas y son denunciables ante ellas.

  • Tener correctamente protegidas las marcas de la empresa en la oficina de marcas correspondiente al ámbito territorial de protección deseado.
  • Crear un perfil sólo en las redes sociales relevantes para la estrategia e imagen de la compañía
  • Monitorizar continuamente las redes sociales y profesionales para conocer el uso que se está haciendo de las marcas de la empresa.
  • Si se detectan casos de abuso o de uso no autorizado, contactar de inmediato con los gestores de dichos sitios, identificando nuestros derechos y denunciando ese mal uso. En los apartados de “Términos y Condiciones” de cada red se recoge el procedimientos a seguir.
  • Una vez que las marcas han sido dadas de alta en las redes sociales y profesionales, la información de seguridad de acceso (usuarios y contraseñas) deben ser custodiadas en lugar seguro y que éstas sean sólo accesibles a los gestores de dichas cuentas.

Un ejemplo de suplantación de identidad lo protagonizaron las dos cadenas de comida rápida McDonalds y Burguer King. Un grupo de hacktivistas se hizo con el control de la cuenta de Burguer King en Twitter y la modificó para que tanto su avatar como su imagen de portada fueran las que utiliza McDonalds.

En cuanto a personas físicas, los famosos son los que más sufren la suplantación. Es el caso de Risto Mejide (@RistoMejide) que fue suplantado por el perfil @ Risto_Mejide.

Pero contar con un perfil corporativo es muy importante. La publicidad “barata y potente” que aportan las redes sociales hace que sean un instrumento muy eficaz para la imagen corporativa. Así, el uso más común es el de marketing, publicidad y gestión de imagen con 84,4% (según último Informe de Sociedad en Red). Aunque en España sólo el 17,4% de las empresas de más de 10 empleados usa las redes sociales en el trabajo, según el mismo informe, la tendencia al alza es evidente sobre todo en las pequeñas empresas con pocos recursos (un 26,8% de las pequeñas y medianas empresas utilizan alguna red social, según Inteco), debido a que estas herramientas permiten el posicionamiento y el contacto con los clientes aportando un feedback y acercamiento de las empresas a sus clientes, además de la promoción de los productos.

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