Las videocámaras con GPS de los vehículos o  caja negra de un coche se compone de una videocámara instalada en el automóvil que capta imágenes continuas y está equipada con sensores de impacto y frenado brusco. Se activa cuando detecta un movimiento anómalo del vehículo. Los datos, protegidos por una contraseña, quedan almacenados en una memoria de alta capacidad, además de copiarse a una tarjeta de memoria SD. Está en juego la privacidad de los datos que recoge y su uso posterior.

En España todavía no es habitual observar vehículos privados con cámaras de grabación para esclarecer datos de accidentes, evaluar nuestra forma de conducir, controlar rutas…  Se suelen utilizar para el control de flotas comerciales de vehículos o a la hora de contratar un seguro más barato. En cambio, en países como Rusia, sí es común llevar cámaras en el salpicadero o parabrisas de los coches.

La Agencia Española de Protección de Datos considera que debe haber compatibilidad entre el uso de esta tecnología y las diferentes normativas que protegen los datos del conductor. Jesús Rubí, adjunto a la dirección de la AGPD, aseguraba en la cadena SER que no es lo mismo usar estas videocámaras para controlar los horarios o el recorrido de vehículos de mercancías que monitorizar la forma de conducción de sus conductores. «En este segundo caso debe haber una información exhaustiva sobre lo que se va a hacer, para qué fin y obtener el permiso del conductor», aclara. Es lo que llamamos -continúa- un uso proporcionado de los datos».

En octubre del 2015, todos los coches europeos deberán incorporar el e-call, un dispositivo conectado con un centro de emergencias para alertar sobre accidentes, averías o cualquier otro tipo de contingencias. Este aparato contendrá un GPS, una tarjeta SIM y un acelerómetro. La instalación de estos dispositivos evitará unas 2.500 muertes al año, según datos de la Comisión Europea. Los fabricantes de coches van implantando poco a poco este sistema.

Lluis Puerto, responsable técnico de la Fundación RACC, cree que la nueva hornada de coches permitirá una conectividad que favorecerá nuevos servicios al conductor como «evitar un pinchazo al recibir información previa de la presión de una rueda o no colisionar en cadena con otros coches si el centro de control avisa de un accidente en la carretera».

Destacamos que esta semana, del 15 al 18 de octubre, se está celebrando en el recinto de IFEMA de Madrid la Feria Trafic sobre seguridad vial y equipamientos en carretera que mostrará las últimas novedades tecnológicas en este campo, además de analizar los sistemas de transportes inteligentes y la sostenibilidad en la carretera.

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