Cuentan que un abogado muy deprimido, le propuso a un amigo pagarle una gran suma de dinero si lo llevaba a un sitio donde la gente no tuviera problemas. El amigo aceptó, con la condición de que le pagara por adelantado. El abogado aceptó la oferta y, al día siguiente, lo llevó a un cementerio. Los problemas forman parte del emprendedor, del empresario, y de la vida en general. Nosotros como seres humanos no podemos impedir que surjan los problemas empresariales, pero tenemos la capacidad de elegir como reaccionar ante ellos. ]]>